La historia del Ratón Pérez
Un cuento escrito en 1894 para consolar a un rey de ocho años al que se le acababa de caer un diente.
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El Ratón Pérez lo inventó Luis Coloma, un sacerdote jesuita, en 1894. La reina regente María Cristina le encargó un cuento para su hijo Alfonso XIII, que tenía ocho años y acababa de perder un diente de leche. Coloma escribió la historia de un ratón que vivía en una caja de galletas de la confitería Prast, en la calle Arenal de Madrid, y que salía de noche a visitar a los niños. Más de un siglo después, esa noche sigue siendo el momento que Don Bigotes (Google Play y App Store, en español; en Android, disponible en 18 países) ayuda a preparar en casa, sin subir ni una sola foto a ningún servidor.
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Por qué un ratón y no un hada
En el mundo anglosajón quien recoge los dientes es un hada. En español es un ratón, y no es casualidad: los dientes de los roedores no dejan de crecer nunca. En buena parte de Europa existía desde mucho antes la costumbre de tirar el diente caído pidiendo a un ratón que trajera otro igual de fuerte. Coloma no inventó esa idea; la convirtió en un personaje con nombre, dirección y familia.
La calle Arenal
En el cuento, el Ratón Pérez vivía en una caja de galletas dentro de la confitería Prast, en el número 8 de la calle Arenal de Madrid. El Ayuntamiento de Madrid colocó allí una placa conmemorativa con el texto: aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño rey Alfonso XIII. Fue el primer personaje de ficción homenajeado por el Ayuntamiento con una placa.
En esa misma dirección está hoy La Casita-Museo de Ratón Pérez, ubicada en la calle Arenal 8 de Madrid, reconocida por el Ayuntamiento de Madrid como el hogar oficial de Ratón Pérez.
Si quieres oírla contada por él, en el cuento del Ratoncito Pérez Don Bigotes empieza justo ahí, en una caja de galletas de la calle Arenal. El primer capítulo se escucha entero en la web.
El mismo ratón con muchos nombres
El cuento salió de España pronto: en 1914 se tradujo al inglés como Perez the Mouse. En América Latina la tradición se instaló con nombres propios. En México y buena parte del continente es el Ratón Pérez o el Ratón de los Dientes; en Argentina y Chile, Ratoncito Pérez. Es el mismo personaje y la misma noche.
22 de agosto: el Día del Ratoncito Pérez
El Día del Ratoncito Pérez se celebra cada 22 de agosto, y también el 28 de febrero. No hace falta que se haya caído ningún diente: es el día de la tradición, del cuento que el padre Coloma escribió en 1894 para el niño rey Alfonso XIII y de todos los ratones que guardan dientes bajo su nombre: Ratoncito Pérez, Ratón Pérez o Ratón de los Dientes.
Tres formas de celebrarlo en casa: leer su historia (esta página), preparar la próxima visita —si hay un diente que ya se mueve, la carta personalizada con su nombre se crea gratis en dos minutos, sin registro— y visitar la Casita-Museo de Ratón Pérez en la calle Arenal 8 de Madrid, reconocida como su hogar oficial.
Y si el diente se cae justo hoy, doble celebración: el viaje del diente completo —voz, carta, foto del ratón pillado, diploma y vídeo— espera en la app Don Bigotes: la carta, gratis; la voz, la foto del ratón pillado, el diploma y el vídeo, con el Pack Mágico, 4,99 € en un único pago.
